De los dibujos que hiciste en mi cuerpo por Camila Mardones

les_faux_tatouages-637721546-large

Los tatuajes falsos (Les faux tatouages)
Dirigida por: Pascal Plante
Año: 2017

Hay una vieja canción que tocaste con tu guitarra y el cuerpo todo allí, todo el cuerpo afinando el impulso de la caída. Yo miré como movías las manos y tarareabas algo sobre secar las lágrimas y luego de pronto ahogarse en ellas. Hacías una mueca con la boca que se coordinaba con el ritmo de tus manos y su hielo. Me pregunté cuántas estrellas guardas en la garganta, hacia qué astro dormido navega esta carencia desbordada. Cuántas estrellas dormidas acunas bajo la lengua. Sobre tus dedos construí una casa repleta de ventanales naranjas, por donde se deja ver tu ropa tendida y los dibujos que hizo tu hermana con crayones fosforescentes. Todo tuvo sentido entonces: una risa del bar camino a casa, el modo de cantar secando tus lágrimas como queriendo abrir un regalo, como descifrando un torbellino de confeti, las ventanas que imagino entre tus manos y mi azar. Todo tu cuerpo allí, escribiendo una historia con la punta de sus pies, trazando una geografía dulce y temblorosa, acaso asustada de su pureza.

Y en esa geografía tu cuerpo es un mapa completo, desdibujado, un mundo a sus anchas que se deshilvana. Las negras fronteras se transforman entonces en una madeja de brillantes hilos, abiertos a las posibilidades de sí mismo: tu cuerpo como el mapa cuya tinta fue diluida por el agua de este río en calma. Y en esa calma nos sumergimos, ansiosos de que perdure, ansiosos de que algo de todo aquello sea para nosotros. Sea para nosotros del todo. Sea irreparablemente nuestro. Ansiedad de robarle a lo momentáneo un poco de su velocidad escandalosa, de sus ruidos violentos e inestables, y guardar de todo eso la sinceridad y la urgencia. Porque nos urge llevarnos tatuados en la piel. Llevarnos algo de esto a donde sea que vayamos. En cualquiera de las formas que tome tu cuerpo diluyéndose en el agua. En las próximas canciones que tararees coordinando la mueca de tus labios con el temblor de tus manos. Nos urge llevar algo de todo esto impregnado aquí mismo sobre la piel. Porque no hay tatuajes falsos. Porque nada es falso en los gritos de tu cuerpo. Porque la geografía de tu cuerpo se expande y contrae con el ritmo de la humedad. Porque nos reconoceremos en las madejas de colores que transiten nuestras geografías distantes.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

Connecting to %s